Vivimos inmersos en conversaciones

En articulos anteriores comenzamos a distinguir las posibilidades que se generan a través del lenguaje,  y en relación, se nos hace importante comenzar a distinguir en los diferentes tipos de conversaciones que nos atraviesan ya que vivimos inmersos en conversaciones. 

 

Fernando Flores, en su  libro ´´Conversaciones para la acción¨ hace mención de las conversaciones históricas que pertenecen a cada sociedad, civilización o cultura, en las cuales hay discursos que pertenecen a ellas y son heredados. El afirma en un ejemplo en el que realiza una comparación entre un campesino de Nicaragua y un  estadounidense urbano de clase media del siglo XX lo siguiente: 

La carrera o dirección en la vida que puede tomar un estadounidense urbano de clase media del siglo XX es distinta de la carrera o dirección que puede tomar un campesino de Nicaragua, e incluso diferente de la carrera o dirección que podía tomar un estadounidense del siglo XIX. En última instancia, lo distinto no son las oportunidades que el mundo le ofrece objetivamente, es el discurso que él es, son las conversaciones históricas en las cuales las posibilidades de estudios han sido articuladas para los campesinos nicaragüenses o los estadounidenses del siglo XX. Estas conversaciones históricas ¨lo poseen¨, él no las controla. Le permiten ver las posibilidades que él ve, como por ejemplo, continuar con la tradición de la agricultura o tal vez unirse a un grupo militar de la guerrilla nicaragüense, o para el estadounidense, convertirse en un ingeniero o un médico.

Lo que nos explica Flores es la diferencia entre el ciudadano nicaragüense y el estadounidense, por el tipo de observador que cada uno es.

El tipo de observador tiene que ver con la historia, la cultura, la familia, la sociedad, etc.

Aún así, el tipo de observador no es determinante, lo que le permite, al distinguir las conversaciones históricas y la cultura en la cual se ha desarrollado, poder utilizarlo como una plataforma de diseño, para a partir de ahí, generar un futuro diferente. Este espacio, en el cual nos distinguimos como observador, nos permite hacer uso de nuestra libertad y  a partir de ahí, diseñar un futuro diferente. El mundo del observador es un mundo maravillosamente complejo, dado que cada observador trae su riqueza desde su propia historicidad, status social, familia, cultura. Nos referimos a complejo como algo distintivo, que lo hace diferente al otro, único y especial.

Rafael Echeverría en su libro Ontología del lenguaje, afirma:

…Si queremos comprender mejor a un individuo, debemos conocer los discursos históricos a partir de los cuales éste se constituye. Es dentro de los principios de coherencia de estos discursos históricos donde podemos asir la coherencia que hace de un ser humano el individuo que es.

Las conversaciones privadas son aquellos diálogos internos que generalmente no compartimos. Todo el tiempo las estamos generando, en nuestros diálogos con otras personas. Intercambiamos opiniones y generamos opiniones que nos guardamos, tal vez en relación a lo que dice el otro, a sus modos, a su forma de vestir, etc. Es eso que nos decimos en diferentes situaciones, cosas que pensamos pero que en general quedan en nosotros.

 

Las conversaciones públicas son aquellas conversaciones que mantenemos con otros. Es eso que decimos, que decidimos compartir con otras personas. Si transformamos en pública una conversación privada debemos prestar atención al modo en que lo expresamos, cuidando de no lastimar a otras personas.

 

Los seres humanos, SIEMPRE estamos en alguna conversación y el poder distinguirla y reflexionar y actuar sobre ella nos hace protagonistas de  nuestra propia realidad. 

No olvides que el lenguaje genera realidad. Sin “distinguir” no hay elección, dado que actúo desde un espacio de ceguera. Si esa conversación histórica no te está sirviendo para crear la realidad que querés, unas preguntas que te haría un coach podrían ser:

Ejercicio

– Lee el capítulo n° 2 del libro “Ontología del Lenguaje” de Rafael Echeverría y reflexiona:

– Te pedimos que realices una bitácora de un día en el cual puedas anotar las conversaciones que están teniendo, tanto las públicas como las privadas (lo que te decis a vos mismo/a). Narra sólo aquellas que puedan estar interfiriendo en sus relaciones o que estén impactando en tu vida de forma trascendente, responde:

  1. ¿Qué relación encuentras entre el observador que sos y tus conversaciones históricas?
  2. ¿En qué aspecto de tu vida está influyendo más este tipo de conversaciones? 
  3. ¿Qué suposiciones estás haciendo que podría estar limitándote?

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