EN BUSCA DE LO NUEVO
Cuentan que a un señor se le había perdido una llave y la buscaba afanosamente en una esquina debajo de un farol. Pasó por allí un amigo y al verlo tan preocupado por la pérdida de su llave, decidió ayudarlo agachándose él también a buscar dicha llave en el piso. Después de un rato y no habiéndola encontrado, el amigo le preguntó: “¿Estás seguro que se te cayó por aquí?”
“No, se me cayó en la otra cuadra, pero sabés que la busco aquí, porque aquí tengo luz.”
¿Te pasa esto mismo a ti que buscas lo que no tienes por caminos conocidos? Accionas y con tus acciones obtienes resultados, y cuando estos no son los que esperabas, revisas tus acciones haciendo más o menos de lo que hasta aquí no te funcionó. Así somos los seres humanos. Tenemos una capacidad limitada de ver y creemos que eso es todo, y no nos damos cuenta que eso apenas es nuestra zona conocida. Y nos devanamos buscando alternativas que funcionen dentro de nuestro espacio conocido sin darnos cuenta que lo que hace falta es transitar espacios nuevos que, aunque al principio estén en sombras, con nuestro trabajo pronto se irán llenando de luz.
“No sabemos cómo son las cosas, solo sabemos cómo las observamos o cómo las interpretamos.” - Rafael Echeverría
Esa mirada a la zona conocida nos resulta insuficiente. Hoy necesitamos enfocarnos en el observador que somos y en nuestra manera de ver el mundo. Dentro de esa zona hay una cantidad de acciones posibles. De manera que si ensanchamos esa zona de observación, aparecerán acciones que antes no podíamos ni siquiera considerar.
“No solo actuamos de acuerdo a cómo somos, que de hecho lo hacemos, sino que también somos de acuerdo a cómo actuamos. La acción genera SER.” - Rafael Echeverria
Por lo tanto, necesitamos hacernos cargo de una cosa. Si la forma como vemos el mundo es clave para entender cómo actuamos, la pregunta que me hago es: ¿cómo nos constituimos en el observador que somos?
De acuerdo con la mirada ontológica, decimos que somos una coherencia entre la conversación que mantenemos, la emocionalidad que transitamos y la corporalidad que mostramos. Estos tres espacios están interrelacionados entre sí de manera que si intervenimos en uno, intervenimos en los otros.
“Lo importante es mirar con otros ojos en lugar de buscar nuevos territorios.” - Marcel Proust
El logro de objetivos requiere del coraje del no saber. Sí, dado el observador que soy hoy, declaro que no sé cuál es la acción efectiva que puedo tomar. Sólo frente a la declaración del no sé es que puede aparecer el espacio para el aprendizaje de lo nuevo.
“La declaración del NO SÉ es el umbral del aprendizaje, el trampolín desde donde nos podemos lanzar para aprender.”
Tengamos el coraje entonces de empezar un aprendizaje en alguno de esos tres espacios que forman nuestra coherencia y hagámoslo en ese que jamás creímos que tendríamos que aprender. Para empezar a ponerle luz a nuestras sombras.
“El saber consiste más bien en dar salida a la luz que hay en nosotros, que en abrir puertas para que entre la luz que viene de afuera.” - PLATÓN
¿QUÉ OBSERVA UN COACH?
- El privilegio de la vida... AMAR
- El don de la vida... SOÑAR
- La conquista de la vida... LOGRAR OBJETIVOS
- El objetivo de la vida... DISFRUTAR
- El reto de la vida... SUPERARSE A SÍ MISMO
- El propósito de la vida... CAMBIAR
- La oportunidad de la vida... ATREVERSE
- El desafío de la vida... ARRIESGAR
- La aventura de la vida... APRENDER
El Coaching, de alguna manera, es una disciplina que puede asistirte en la búsqueda de cualquiera de estos puntos. El Coaching es un proceso de preguntas que puede asistirte a conseguir resultados en tu vida o en tu organización que no pudiste lograr solo, y sin embargo, estás comprometido a conseguir.
El Coach hace preguntas y abre conversaciones desde su propio observador de conductas, comportamientos, emociones y gestos que la otra persona le muestra. De esta manera, identifica cuáles son los obstáculos que te frenan en el camino hacia tus objetivos. Luego de convalidarlos, diseñan juntos espacios para superar tus limitaciones. De esta manera, las personas logran desempeños inesperados y son capaces de superar los desafíos con que la vida los enfrenta. El foco del Coach está dirigido a la forma de ser del individuo, a su forma de mirar la vida e intervenir en ella, a su forma de accionar y cómo se relaciona con los resultados que obtiene con todo eso.
Nosotros vivimos en una sociedad que tiene un discurso instalado que dice: “
El cambio no es posible, las cosas están difíciles.”
“Cuando oigo a alguien decir que la vida es dura, siempre estoy tentado en preguntar ‘comparado con qué?’” - Sydney Harris
El Coaching trabaja para desarticular este discurso y dice que sí es posible cambiar, superarse a uno mismo, triunfar en esta época, disfrutar de la vida, soñar y concretar objetivos, etc., mientras estemos dispuestos a mirarnos a nosotros mismos y aprender nuevas miradas que nos permitan reconocer nuestras limitaciones y desarticularlas mientras creamos posibilidades para nosotros mismos que no estaban disponibles antes para nosotros.
El Coach se enfoca no sólo en la conversación que tenemos, sino también en la emocionalidad que transitamos y en la corporalidad que mostramos. No ocurre como una nueva habilidad o capacidad, sino como un proceso concreto que pone en juego nuestra “
forma de ser”,
“nuestra forma de hacer” y “
nuestra forma de sentir”.
“El liderazgo es el proceso infinito de enseñar a las personas cómo aprender, dejándoles aplicar su aprendizaje, aprendiendo de su aplicación, y entonces enseñar, aprender y enseñar de nuevo.”
El Coaching tiene un poder sin precedentes para trabajar con el sufrimiento humano. Ocurre como un proceso de cambio hacia un horizonte inimaginable de posibilidades.
“En los momentos de crisis, la imaginación es más importante que el conocimiento.” - Albert Einstein
Sostenemos que el sufrimiento vive en la conversación que tenemos de lo que sucede, en su interpretación y posterior explicación. No es lo que sucede lo que nos molesta, sino la interpretación que hacemos de ello.
“La vida está llena de obstáculos ilusorios.” - Grant Frazier
El Coaching es una disciplina que ayuda a pensar diferente, nos enseña a mirar el mundo de otra manera.
“Aprende a repensar, y empezarás a cambiar.” - Chris Turner
Nosotros fuimos educados para un mundo que ya no existe y nuestra competencia para aprender y revisar “lo sabido” puede tener un impacto importante en nuestra efectividad y en el desarrollo de nuestro bienestar general.
“Vos puedes tener el privilegio de amar y soñar mientras conquistas y disfrutas de tus objetivos y te atreves a desafiarte a cambiar. ‘El futuro ha pertenecido y pertenece a los buscadores.’”
COHERENCIA DEL OBSERVADOR
Fundamentalmente, el Coach es un observador que ha desarrollado distinciones que le permiten observar a otro y distinguir espacios de aprendizaje.
Veamos qué observa un Coach en medio de una sesión de Coaching... El Coach observa la coherencia que muestra su Coachee. La coherencia está formada por:
- La corporalidad que muestra
- Las conversaciones que tiene
- La emocionalidad que transita
Ámbitos de observación que presentan los seres humanos.
Cuando hablamos de corporalidad, nos referimos a su disposición corporal. Ya vamos a ver más adelante que las cuatro disposiciones corporales básicas son:
- RESOLUCIÓN
- ESTABILIDAD
- APERTURA
- FLEXIBILIDAD
Cuando hablamos de las conversaciones que mantiene, el Observador del Coach se enfoca en:
- La narrativa que el Coachee cuenta de sí mismo y sus experiencias y cómo las interpreta.
- Cómo entra en conversaciones de juicios automáticos.
- La posibilidad que tiene para ir a la acción.
- La posibilidad que tiene de crear contextos conversacionales con personas que no están abiertas a ellas.
- El espacio que sabe generar de alternativas conversacionales frente a un objetivo.
- Los diferentes actos del habla que maneja y los que no están presentes.
- Los valores y principios que declara.
Cuando hablamos de la emocionalidad que transita, nos estamos enfocando concretamente en los estados de ánimo que atraviesa y en su capacidad para generar contextos que le ayuden a concretar sus objetivos. Nosotros comparamos el estado emocional con la música que se escucha cuando cada persona habla y se muestra.
Veremos más adelante que los cuatro estados emocionales básicos son:
- RESENTIMIENTO: como la manera de quedarse enganchado resistiendo aquellas cosas que no se puede cambiar
- RESIGNACIÓN: como la manera que tiene de no darse cuenta que puede accionar, sufre y se siente una víctima de las circunstancias
- ACEPTACIÓN: como su posibilidad de aceptar lo que no puede cambiar y elegir hacer
- PAZ: como un nivel de equilibrio y armonía generado a partir de la aceptación
El Coaching, fundamentalmente, se enfoca en la observación de la coherencia del observador, formada por todos los ámbitos mencionados anteriormente. Esta coherencia funciona sistémicamente.
Como Coaches, podemos intervenir en cualquiera de esos ámbitos, generando un cambio que indefectiblemente repercutirá en los otros, cambiando la vieja coherencia.
Ya nos dimos cuenta que no podemos ver el mundo de la misma manera, somos diferentes, tenemos puntos de vista distintos y distinciones disímiles. Imagina entonces el problema que puede aparecer cuando necesitamos coordinar acciones para trabajar juntos dos o tres personas que ven el mundo de distinta manera.
Surge la pregunta: ¿Qué tipo de observador soy?
Y es aquí donde aparecen tres territorios que forman una coherencia desde la cual reflexiono, me muestro al mundo y actúo: